Entrevista shaman

Jaime Aguavil C., miembro de la comunidad Tsáchila, curandero, naturista y vegetalista. Empezó su formación de shaman a los 9 años, su maestro fue el gran Abraham Calazacón. Aguavil ha viajado por muchos países, es un verdadero defensor de la cultura y los valores de su pueblo. Actualmente se encuentra organizando la construcción de un centro de recuperación cultural y antropológica, donde las jóvenes generaciones puedan continuar con las enseñanzas, costumbres y tradiciones del pueblo tsáchila.

Tzamarenda Naychapi, un Shuar Uwishin, un mensajero de su pueblo, su misión es difundir los valores culturales de su pueblo, participa en conferencias. Efectúa curaciones a lo largo de todo del mundo. Aunque para muchos les puede parecer farsa o cuento, en sus prácticas esta plasmada las enseñanza milenaria de un pueblo, que se niega a ser asimilado o conquistado. Su aprendizaje como Uwishin empieza a la edad de 3 meses, cuando su abuelo, percibe sus actitudes y posibilidades. Tzamarenda cuando cuenta las leyendas o momentos históricos de su pueblo, se le llenan los ojos de esperanza, ilusión y vitalidad.

Actualmente los Shuaras y Tsáchilas, buscan su autodeterminación, libertad, la educación bilingüe o trilingüe. Han creado centros shuaras o sachilas, con el objetivo de proteger sus rasgos culturales y la transmisión de los conocimientos de padres a hijos o de generación a generación, formar profesionales al servicio de la comunidad, que garanticen el bienestar y el desarrollo de las etnias

Estos pueblos y el resto de pueblos de indígenas del Ecuador hacen un llamado a las ONGs preocupadas por el tema indígena, a los científicos, turistas a nivel nacional e internacional. Que se les reconozca la administración y autonomía de sus territorios, la jurisdicción de sus organizaciones sociales y políticas, se les tomen en cuenta cuando se organizan o se planifican programas o proyectos donde los indígenas son elemento esencial. Los pueblos indígenas no son museos, ni piezas arqueológicas raras, sino pueblos que tiene una dinámica y evolución permanente.

Los Tsáchilas, los Shuaras con su magia, tradición, costumbres y ritos legendarios hacen de Ecuador, un paraíso único y encantador, que supera a cualquier edificio sofisticado, monumento perfecto, diversiones modernas o montaña mecánica.

A estos pueblos no se los puede utilizar como atracción turística, debemos canalizar cualquier forma de turismo, para su progreso y desarrollo .
Estos grupos étnicos merecen el respeto y la protección estatal
y mundial para evitar su extinción.

 

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